En muchas ocasiones es un suplicio el momento del baño, los niños no quieren ducharse y los tenemos que perseguir por toda la casa.
Es por eso que tienen que adquir unos hábitos de higiene rutinarios.
Es de vital importancia que en edades tempranas adquieran actitudes y habitos adecuados en relación a la higiene personal.
Estas acciones educativas para la salut se trabajan des de el colegio y tambien des de casa, sobre todo con los más pequeños.
Es fundamental la actuación de la familia. Ya que los niños tienden a imitar y hacer aquello que ven, ya sea en el ambito escolar como falimiar. Se debe hablar sobre la higiene y los habitos que a la larga que convertiran en un estilo de vida, si su familia lo hace con una actitud positiva y es dada a contribuir.
Es importante que el niño tenga a su alcance y sus propios utensilios de limpieza personal como si jabón, su cepillo de dientes, su peine, toalla... y se sienta responsable de ellos.
Tenemos que conseguir que la limpieza no se tenga que perseguir ni inculcar, el niño tiene que experimentar por si mismo las diversas sensaciones, que sentirse sucio es desagradable para el y paara los que le rodean y que si esta limpio es una sensación agradable y satisfactoria.
El baño ayuda al niño a que se relaje y tenga un sueño más placentero, aumenta la sensación de bienestar personal y facilita la relación con los otros.
Con el baño se trabaja la autonomía personal y la higiene personal.
Considero que pude ser un buen recurso el visionado del cuento de la Rana que no se quería bañar para trabajar este hábito.
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